ROTURA PREMATURA DE MEMBRANAS PARA PACIENTES

La rotura de las membranas es el término médico aplicado a la rotura de la bolsa amniótica. Es un evento que ocurre antes o después en todos los embarazos, algunas veces durante el período de dilatación, otras veces antes de que comience el parto, es entonces cuando recibe el nombre de rotura prematura de membranas (RPM)

La RPM se puede clasificar, dependiendo del momento en el que ocurra en:

  • RPM a término – cuando se produce una vez cumplidas las 37 semanas de gestación.
  • RPM pretérmino – Antes de la semana 37 de gestación.
  • RPM previable – es la RPM que ocurre antes de las 23-24 semanas de gestación, cuando el bebé aún no está preparado para la vida extrauterina.

Los síntomas de la RPM se resumen en la pérdida de líquido a través de genitales, que no es voluntaria y habitualmente es abundante. Teniendo en consideración que el volumen de líquido amniótico al final de la gestación puede rondar los 800 cc, la pérdida de éste será notable.

La mal llamada fisura de la bolsa que suele poblar nuestras pesadillas es no darse cuenta de que se está perdiendo líquido, lo cual, si bien puede ocurrir en algunos casos, es muy infrecuente; ya que cuando se produce la RPM, el líquido fluye continuamente, aunque sea en pequeñas cantidades cada vez, la salida de líquido no cesa, y se produce cada vez que cambiamos de postura o el bebé se mueve dentro del útero. Es importante saber esta diferencia, ya que al final del embarazo el flujo vaginal puede aumentar en volumen y hacerse bastante líquido, por lo que puede dar la sensación de estar “mojada” todo el tiempo, pero no ocurre de forma continua con cada cambio de postura o movimiento fetal.

Lo recomendable, ante la duda, es acudir a l ginecólogo, que podrá determinar si las membranas se han roto mediante una sencilla exploración física. Un truco doméstico para tratar de esclarecer si lo que perdemos es líquido, flujo u orina, consiste en usar una tela oscura a modo de compresa, podría ser una servilleta de tela o la funda de una almohada, y dejarla en el lugar de la compresa durante un rato, aproximadamente una hora. Luego retiramos la “compresa” y la dejamos secar un poco. El veredicto será:

  • La orina, al secarse, deja un olor característico, es decir huele a orina.
  • EL flujo vaginal, al irse secando deja en la tela un cerco blanquecina en los bordes de la mancha húmeda.
  • El líquido amniótico, al secarse, no deja ni manchas ni olor característico.

¿Debo ir al hospital si se rompen las membranas?

La respuesta es sí. Muchas veces, la rotura de membranas precede a la aparición de contracciones y es otra manera de comenzar el trabajo de parto. En algunos casos, las contracciones no se inician pronto y es necesario tomar medidas para evitar que los gérmenes de la vagina suban por el canal del parto y al no tener ya la barrera que constituyen las membranas, puedan llegar al útero y producir una infección; por lo que está indicado inducir el parto si ésto no se produce de forma espontánea en un tiempo prudencial tras la pérdida de líquido, y en ocasiones está indicado iniciar antibióticos para proteger al bebé hasta que se produzca el parto.

Factores de riesgo para la rotura prematura de membranas:

Si bien la RPM después de las 37 semanas es un evento que suele asociarse al inicio del parto, cuando ocurre antes del esta edad gestacional puede asociarse a complicaciones derivadas de la prematuridad del bebé. Por ello es recomendable conocer los factores de riesgo:

  • Historia de RPM pretérmino en un embarazo previo.
  • Historia de parto prematuro previo.
  • Consumo de tabaco.
  • Infecciones del tracto genital inferior.
  • Sangrados durante el 1º o 2º trimestre
  • Ansiedad, estrés.
  • Depresión, uso de antidepresivos.
  • Embarazos múltiples.
  • Fetos muy grandes o con mucho líquido, habitualmente asociados a diabetes mal controlada.
  • Anomalías uterinas.
  • Cirugía abdominal durante el embarazo.

.- Cirugía sobre el cuello del útero.

Por lo tanto, una de las maneras en las que se puede intentar evitar sufrir una RPM pretérmino es evitando consumo de tabaco, acudiendo al ginecólogo ante la sospecha de infecciones genitales o urinarias, disminuyendo el estrés y la ansiedad, así como un buen control de los síntomas depresivos mediante asesoría psicológica y evitando la ganancia descontrolada de peso y la diabetes gestacional.

Ante cualquier duda sobre la integridad de las membranas es recomendable acudir al ginecólogo, bien sea en consultas o en urgencias, ya que fácilmente se puede determinar si se está perdiendo líquido o no.

Y recuerda, consulta tus dudas con tu ginecólogo, ya que no todo el mundo te puede asesorar de manera correcta!

Artículo escrito  para Namunvida

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