Prevención del Cáncer de Cervix

Modernamente sabemos que el cáncer de cervix está producido o promovido por el Virus del Papiloma Humano (HPV), y de ellos sus cepas más virulentas son las 16 y 18, aunque otras muchas cepas están relacionadas.El HPV no produce inicialmente sintomatología y por ello y debido al cambio en los hábitos sexuales está muy extendido en la población. Algunos estudios hablan de hasta un 60% de la población lo padece o ha estado en contacto con él.


El virus tiene muy poca capacidad para afectar al huésped, pudiendo convivir con él muchos años sin afectarle, incluso llegando a desaparecer espontáneamente o, lo que más nos preocupa, activarse y producir cambios en las células de la paciente ( probablemente con una predisposición determinada ) y en algún caso progresar hasta el desarrollo de un cáncer de cervix invasivo.

Los cambios celulares que puede producir el virus se detectan precozmente por citologías, y se clasifican en displasias que van desde leves a moderadas y graves pasando después a cáncer invasivo (también llamadas CIN, o SIL).

Esos cambios en general tardan entres tres a cinco años en producirse, aunque existe posiblemente alguna cepa que pueda realizar los cambios de una manera más precoz. Los cambios además no tienen por qué ser progresivos y se encuentra que la mayoría de las displasias leves y moderadas revierten de una manera espontánea por la reparación celular normal.

Se realiza desde hace tiempo en las consultas de ginecología una citología cervical para detectar precozmente la aparición de esas displasias, ya que el virus no se puede erradicar. Además el cáncer de cérvix es de los más frecuentes en la mujer.

Clásicamente se realizaban citologías anuales a las mujeres. Ahora los modernos protocolos las retrasan a realizarlas cada tres años, e incluso cada cinco combinándolo en ocasiones con la detección del virus para si este es negativo retrasar la realización de las citologías. Todo esto concuerda con lo expuesto pero tiene varios inconvenientes:

  1. ​Las citologías no tiene una sensibilidad mayor del 60% en manos expertas al ser una determinación de screening, es decir una citología normal no tiene por qué ser normal. Si en una citología que nos dan como normal existiese una displasia no diagnosticada y esperásemos 5 años, en la siguiente podríamos encontranos con cáncer invasivo con mucha peor solución.
  2. La determinación de HPV tiene una alta sensibilidad pero no total, y al menos un 5 % de los cáncer de cervix no son debidos a él. Es además una prueba cara de screening que solo nos dice que hay virus pero no como están las células, que es lo que nos interesa.
  3. ​Por todo ello estamos encontrando (o por otras cosas) en nuestras consultas pacientes que las habían remitido en cinco años a la siguiente citología y hemos diagnosticado Displasia grave. Probablemente en esos cinco años hubiesen desarrollado un cáncer invasivo de mal pronóstico.
  4. La incidencia de cáncer de cuello uterino va a incrementarse.

Aunque es normal que los recursos económicos se adecuen de una manera racional nosotros seguimos aplicando el screening clásico de realización de citologías anuales, controles colposcópicos etc, que es mucho más seguro para nuestras pacientes. Preconizamos también el uso de vacunas contra el HPV y tenemos una moderna unidad de diagnóstico y tratamiento . Mantente informada y actualizada en Facebook y Twitter @Namunvida, #cervixnamun.

Dr.Rodríguez Zambrano. Jefe de equipo Namunvida. Enero 2013
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